El Mundillo Se Acaba

Reflexiones de Todo a 100 de un lector de comics. Personales, intrasferibles y en absoluto dogmáticas.

miércoles, octubre 11, 2006

¿Profesionales o conocedores del medio?

Traducciones tocan hoy.
La maldición de la Liga de la Justicia se ha vuelto a hacer patente en el recién leído JLA: III Guerra Mundial.
No es tan sangrante como la chapuza de Justicia Para Todos, pero tiene momentos que duelen. ¿Quién es Gonder Coman? ¿Por qué no traducen Urban Legend cuando hablan de Batman?
Entiendo que el cómic es un medio un tanto endogámico, con reglas no escritas un tanto raras. No traduzcas Nightwing, pero sí Huntress. Green Lantern, depende de a quién le preguntes, habrá que traducirlo o no. Captain Atom, traduce sólo la primera mitad del nombre. Y de Martian Manhunter, tradúcelo pero no me seas chapuzas (lo de Cazahombres del Justicia Para Todos es de juzgado de guardia, que manhunt significa, según el Collins, búsqueda (de delincuente, desaparecido), por lo que un manhunter es alguien que se dedica a hacer ese tipo de búsquedas, o sea, un detective).
Por ello, alguien ajeno al mundo del cómic no sabrá qué hacer con las traducciones de los nombres la mitad de las veces. Y habrá términos en inglés que no sabrá si se refieren a un personaje o son una frase hecha (caso de Urban Legend).
Por otro lado, un aficionado, conocedor del medio, lector habitual o como lo quieras llamar sabrá qué hacer con esos casos. Bueno, más o menos. Que puede que ese hipotético lector sea de los que dicen Green Lantern, y tendrá en contra a los pro-Linterna Verde. Pero su dominio de la lengua original no será, en la mayor parte de los casos, tan avanzado como el de un traductor profesional.
¿Qué hacer, entonces? A mí se me ocurren dos posibilidades.
Por un lado, contratar a traductores profesionales que conozcan el medio. Seguro que entre los miles de lectores que hay sueltos por ahí alguno es filólogo, traductor o algo parecido. También puede haber lectores sin cualificación profesional que, por un motivo u otro, dominen el inglés (o el francés, o el japonés o lo que toque en cada momento). Pruebas de traducción, señores. No cuesta tanto. Y si el que está haciendo la prueba pone Gonder Coman o Los Destellos Han Bajado, a la puñetera calle con una cordial patada en el trasero.
La otra alternativa es hacer un libro de estilo. Es muy frecuente en el ámbito periodístico, no sé por qué no se puede hacer lo mismo para el mundillo. Si en El País, cada vez que se menciona a Rajoy, hay que hacer alguna mención a crispación, conspiración o similar, y en El Mundo, cuando se habla de Zapatero, tiene que haber no demasiado lejos referencias a incompetencia o mentiras, no entiendo qué costaría hacer un par de paginillas del tipo...
Nombre Traducción
Batman Batman
Superman Superman
Huntress Cazadora
Flash Flash
Green Lantern Linterna Verde
...y todo lo que no esté incluído en estas páginas, tradúcelo. Y si no te atienes al libro de estilo, mismo trato que al de Los Destellos.
Aunque claro, tienes traductores supuestamente profesionales cuyos trabajos dan vergüenza.
Quizás sea comprensible, dicen que lo que se paga por un trabajo de este tipo roza lo ridículo. Lo cual, aunque ponga muy en entredicho la profesionalidad del traductor, permite comprender el motivo para no tratar el trabajo con mimo.
¿Soluciones? Y yo qué sé. ¿Más dinero, más amor al medio, más profesionalidad, correctores...? Menos mal que, en el mundo editorial, estoy al lado del lector. Me alegro de no tener que romperme la cabeza dándole vueltas a este tema. Pobres editores, realmente los compadezco.

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